San Pablo VI en el Calendario Romano General

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, con un Decreto de fecha 25 de enero del presente año, ha establecido que, de ahora en adelante, sea inscrita en el Calendario Romano General la celebración del papa san Pablo VI el día 29 de mayo.

Nueva celebración litúrgica para la Iglesia universal

Con fecha de 25 de enero, fiesta de la conversión del apóstol san Pablo, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos hacía público que, «considerando la santidad de vida de este Sumo Pontífice… el Santo Padre Francisco, acogiendo las peticiones y los deseos del Pueblo de Dios, ha dispuesto que la celebración de san Pablo VI, papa, se inscriba en el Calendario Romano General, el día 29 de mayo, con el grado de memoria libre».

La celebración litúrgica de los Papas en el Calendario Romano General

En el Calendario Romano General encontramos numerosos ejemplos de celebraciones en las que veneramos a los Sucesores de san Pedro: con el grado de memoria libre: san Fabián (20 de enero), san Martín I (13 de abril), san Pío V (30 de abril), san Juan I (18 de mayo), san Gregorio VII (25 de mayo), san Sixto II (7 de agosto), San Ponciano (13 de agosto), san Calixto I (14 de octubre), san Clemente I (23 de noviembre), san Dámaso I (11 de diciembre) y san Silvestre I (31 de diciembre); mientras que, con el grado de memoria obligatoria: san Pío X (21 de agosto), san Gregorio Magno (3 de septiembre), san Cornelio (16 de septiembre) y san León Magno (10 de noviembre).

A estos habría que añadir las celebraciones de Papas más cercanos a nosotros en el tiempo. El mismo Papa Francisco, en un Decreto de la Congregación para el Culto Divino fechado a 29 de mayo de 2014, establecía la celebración de san Juan XXIII (11 de octubre) y de san Juan Pablo II (22 de octubre) y, ahora con el Decreto de 2019, la de san Pablo VI (29 de mayo), todas ellas con el grado de «memoria libre».

San Pablo VI será celebrado el 29 de mayo

Normalmente las celebraciones litúrgicas de los beatos o santos son inscritas el dies natalis, es decir, el día de su muerte. En el caso del Papa Montini, al morir el día 6 de agosto coincidía con la fiesta de la Transfiguración del Señor; al tener que elegir otra fecha significativa, se eligió el 29 de mayo por ser el día en que fue ordenado presbítero en 1920. Otras posibles fechas podrían haber sido su nacimiento, el día 26 de septiembre, o su elección para la Cátedra de Pedro, el 21 de junio, pero ambas coinciden también con otras celebraciones del Calendario Romano General. Podemos señalar que, en el caso de san Juan XXIII y san Juan Pablo II, los días de su celebración litúrgica tampoco coinciden con su dies natalis, ya que el primero se celebra el 11 de octubre, día en el que inauguró el concilio Vaticano II, y el segundo el día 22 de octubre, día en el que inició su Pontificado.

¿Dónde encontramos los textos para la Misa y la Liturgia de las Horas?

Los textos litúrgicos oficiales han sido publicados en latín, dejando la responsabilidad de las traducciones a cada Conferencia de Obispos. En la Misa aparece, como elemento propio, la oración colecta, mientras que el resto de elementos se tomará del Común de pastores: para un papa. Las lecturas han sido seleccionadas del Común de Pastores: primera lectura (1Cor 9,16-19.22-23), salmo responsorial (Sal 95 [96]), aleluya (Mc 1,17) y Evangelio (Mt 16,13-19). Con respecto a la Liturgia de las Horas, se señala como segunda lectura para el Oficio de lectura, la Homilía de san Pablo VI en la última sesión pública del Concilio Ecuménico Vaticano II, el día 7 de diciembre de 1965, cuyo tema central es: «Para conocer a Dios necesitamos conocer al hombre». Finalmente, también aparece el elogio a añadir en el Martirologio Romano.

Comentario del Cardenal Robert Sarah al Decreto y los Textos Litúrgicos

Junto al Decreto y los textos litúrgicos propios, encontramos un comentario del Prefecto de dicho Dicasterio, el Card. Robert Sarah, en el que, entre otras cosas, señala cómo la oración colecta: «hace resonar lo que Dios ha llevado a cabo en su fiel servidor: “has encomendado el cuidado de tu Iglesia al papa san Pablo, apóstol valiente del Evangelio de tu Hijo”, y le pide: “haz que, iluminados por sus enseñanzas, podamos cooperar contigo para difundir en el mundo la civilización del amor”». Continúa diciendo: «Aquí se resumen las características principales de su pontificado y de su enseñanza: una Iglesia que pertenece al Señor (Ecclesiam Suam), dedicada al anuncia del Evangelio, como recordó en Evangelli nuntiandi, llamada a testimoniar que Dios es amor».

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